El Pilar es nuestra columna

Estándar
 “Bendita y alabada sea la hora, en que María Santísima, vino en carne mortal a Zaragoza”

 ¿Cuál es el núcleo de la Tradición del Pilar?

 
       El núcleo fundamental de la Tradición del Pilar consiste en que María de Nazaret, desde Jerusalén, donde aún vivía antes de su Asunción, para confortar al Apóstol Santiago en sus tareas de evangelización de Hispania, vino a Zaragoza a orillas del río Ebro, donde se encontraba con los primeros convertidos. En recuerdo de aquel acontecimiento se levantó más tarde en aquel lugar una modesta capilla en honor de Nuestra Señora, venerando su imagen sobre un pilar o columna. La Venida de la Virgen se sitúa  el 2 de enero del año 40 de nuestra era. Se habla de Venida y no de la simple aparición de la Virgen a diferencia de otras advocaciones marianas. En recuerdo de aquel acontecimiento se levantó más tarde en aquel lugar una capilla en honor de Santa María, venerando su imagen sobre un pilar o columna que siempre ha permanecido en el mismo lugar.
 
Panómarica del interior de la Santa Capilla con el Camarín de la Virgen – Foto JMG
       La “columna” evoca la misteriosa presencia de Dios en la columna de nube y fuego que guiaba al pueblo por el desierto. El Salmo 88 dice:  “El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado”. El “Arca de la Alianza” contenía la Ley o Mandamientos de Dios. María es el “arca” de la nueva Alianza: A través de ella nos llegó Jesús.
Interior de la Santa Capilla con el Camarín de la Virgen en el lateral derecho. En el centro el grupo escultórico de la Venida de la Virgen y en el lateral izquierdo el apóstol Santiago y los Convertidos.  Foto JMG
       Los días 2, 12 y 20 de cada mes la Virgen se muestra sin manto

FUENTE: reliclass.blogspot.com

LA SAGRADA COLUMNA

 EL PILAR DE ARAGÓN

 exposagradacolumna
El alma de los pueblos es su propia historia y la historia milenaria de Zaragoza está indisolublemente unida al Pilar, que es su esencia. La sagrada columna es el Pilar de Aragón . Nuestra Señora del Pilar es la Patrona de Zaragoza y de Aragón. La Santísima Virgen se apareció según la tradición al apóstol Santiago el Mayor en los comienzos de la predicación evangélica en nuestra tierra.
 

“Tenemos por guía una columna que no faltó delante de su pueblo jamás, ni de día ni de noche”.

Esta es la inscripción que figura en el centro de la Plaza del Pilar, “salón de la ciudad”, y que explica a todos en el umbral del templo la realidad del sagrado Pilar, que se venera en la santa Capilla. Desde su columna o pilar se ha convertido en el signo visible de su presencia.
El oficio de lecturas en el día de la fiesta, en la segunda lectura, recoge este elogio de nuestra Señora del Pilar: “Según una piadosa y antigua tradición, ya desde los albores de su conversión, los primitivos cristianos levantaron una ermita en honor de la Virgen María a las orillas del Ebro, en la ciudad de Zaragoza. La primitiva y pequeña capilla, con el correr de los siglos, se ha convertido hoy en una basílica grandiosa que acoge, como centro vivo y permanente de peregrinaciones, a innumerables fieles que, desde todas las partes del mundo, vienen a rezar a la Virgen y a venerar su Pilar […]
 
Abierta la basílica todo el día, jamás faltan fieles que llegan al Pilar en busca de reconciliación, gracia y diálogo con Dios”.

Desde tiempos antiguos ha sido invocada por el pueblo fiel cristiano como “amparo de nuestra fe”, “columna luminosa que guía y sostiene día y noche a su pueblo”. En medidasla oración colecta de su fiesta pedimos “fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor”.

En el himno de Vísperas de la fiesta rezamos: “Esa columna, sobre la que posa / leve sus plantas tu pequeña imagen, / sube hasta el cielo: puente, escala, guía / de peregrinos. Cantan tus glorias las generaciones, / todas te llaman bienaventurada, / la roca firme, junto al Ebro enhiesta, / gastan a besos. Abre tus brazos virginales, Madre, / vuelve tus ojos misericordiosos, / tiende tu manto, que nos acogemos / bajo tu amparo”.
Esta herencia de fe mariana de tantas generaciones – decía el Papa san Juan Pablo II en su estancia en Zaragoza, 6 de noviembre de 1982 – ha de convertirse no sólo en recuerdo, sino en punto de partida hacia Dios. “Las oraciones y sacrificios ofrecidos, el latir vital de un pueblo, que expresa ante María sus seculares gozos, tristezas y esperanzas, son piedras nuevas que elevan la dimensión sagrada de una fe mariana”.
Evocar la historia es vivir el memorial de una tradición que llega viva hasta nosotros y nos impulsa a mirar hacia el futuro con esperanza.

La historia viva es lo que otorga espesor y sentido a la existencia humana. No hay proyecto sin historia ni utopía sin memoria. 

Fuente: Monseñor Vicente Jiménez Alcala
 

 

“Pensar en Aragón sin pensar en la Virgen del Pilar no tiene ningún sentido”De izquierda a derecha, Mª Rosa Arnal y Mª Carmen Aguilar, técnicos de Patrimonio de la Archidiócesis, Domingo Buesa, director científico de ALMA MATER, Pilar Muniesa, responsable técnico del museo, Ernesto Meléndez, ecónomo del arzobispado y José Antonio Calvo, director de comunicación del arzobispado.

DOMINGO BUESA, DIRECTOR DE ALMA MATER MUSEUM

 ¿Sabían que, antiguamente, lo que se veneraba de la Virgen del Pilar no era su imagen sino su Columna? Así fue hasta el milagro de Calanda (1637). ¿Y sabían que hay mantos perdidos que se han podido reconstruir gracias a un estudio histórico y geográfico? 
“Si no sabemos de dónde venimos, es muy complicado saber a dónde vamos”. El historiador aragonés Domingo Buesa tiene claro que para conocer el presente hace falta remontarse a los orígenes.
 

Huella indeleble. La Virgen del Pilar está en la esencia de la identidad aragonesa y es fundamental para entender Aragón. Nuestras Cortes ya la declararon en el siglo XVII patrona del Reino, tampoco hay que olvidar que los cronistas de Aragón tuvieron un especial interés en estudiar la devoción y en hablar de su historia o que el ayuntamiento de la ciudad, desde el siglo XIII, tiene un especial interés en proteger a todas las personas que vienen aquí. Fernando el Católico, conocido en todos los reinos del mundo, hablaba de que en el suyo había una devoción muy importante a Virgen del Pilar. Pensar en Aragón sin pensar en ella no tiene ningún sentido.

 
María de Nazaret, en Zaragoza. ¿Por qué no pensar, como han hecho otros historiadores y canónigos, que María pudo estar físicamente con los apóstoles en Zaragoza, acompañándolos en ese recorrido de anuncio y expansión del mensaje de Cristo? María pudo estar aquí, evidentemente, y de esa presencia de María a orillas del Ebro queda la referencia del ‘Pilar’, la Sagrada Columna. Por lo tanto, es el elemento referencial, el más importante y el más antiguo para hablar de lo que significa el Pilar tanto espiritual como culturalmente.
Los mantos que ya no están. El año pasado hicimos una exposición sobre los mantos que cubren y adornan el Pilar. Faltaba algo: conocer el misterio de la Sagrada Columna y recalcar su carácter singular, su vinculación con el apóstol Santiago y con la Virgen María. Este hecho es el que explica que la imagen devocional de Nuestra Señora del Pilar haya estado siempre cubierta con mantos. Hasta el milagro de Calanda, la imagen de la Virgen estaba prácticamente cubierta. Estos mantos se han perdido físicamente, pero los hemos encontrado en pinturas esparcidas por todo Aragón. Las hemos ido rastreando a lo largo de toda la geografía y los hemos reconstruido. Vamos a ver a la Virgen como la veían los zaragozanos de los siglos XV, XVI y XVII.
 Europa y sus raíces. El pasado se podrá ocultar pero no se podrá cambiar. El pasado está ahí y nosotros somos su resultado. Por lo tanto, debemos reflexionar sobre él y conocerlo. Los países europeos están en este momento en un proceso importante, hay que recuperar la identidad porque uno no puede ser generoso con los demás si no sabe muy bien dónde está y de dónde viene. Para ser generosos con otras personas que vengan de otros espacios del mundo tienes que tener muy claro dónde estás. 
Negación histórica. Negar y vetar lo que es la tradición pilarista es no entender nada de Aragón. Viene al caso una cita de Buñuel: “Yo soy ateo pero a la Virgen del Pilar no me la toquéis”.

Tomado de la web del Museo Alma Mater

El audiovisual “Firmeza de un carácter” de la archidiócesis de Zaragoza recibe el “Delfín de oro” en el festival de Cannes (cine corporativo publicitario)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s